La respuesta del mandatario ante la prensa ha sido que va ir paso a paso en cuanto a su agenda. También, que descarta reelegirse, que apoya las inversiones extranjeras, que su ex abogado Chehade debería dar un paso al costado y que no importa el color del gato sino que cace ratones. Ojalá afile bien las garras o es que pretenderá ser el gato del hortelano.
Y es que pese a la elección de Lucho Castilla en el MEF y Julio Velarde en el BCR, para calmar los nervios a cierto sector de derecha y los inversionistas, la implantación del impuesto a las sobreganancias mineras, la pensión 65 y el aumento de la remuneración mínima vital, la gestión Humala bajó unos puntos con las denuncias de corrupción de dos miembros de su bancada como Eulogio Romero y Cecilia Anicama, el caso Pronaa y el incidente Chehade. De esto último ha sacado provecho, la prensa de derecha para especular en cada estornudo del presidente, tildándolo de estatista, bolivariano y de ser cómplice de la corrupción. Como respuesta a ello y en una estrategia diferente de sus antecesores de mensajitos vía canal del estado y luego enlace de los demás media, Humala prefirió elegir a la prensa televisiva para sus descargos. Frente a los colegas Salazar, Álvarez, Cueva, Dargent y Guzmán respondió que “el estado respetará los contratos que se firmó y que si hay algún malentendido hay que resolverlo de forma pacífica”. Luego supo torear lo de su vicepresidente “no apoyamos a la persona pero si a la verdad” “dejemos que la Comisión de Ética lo resuelva" “no va a ver ningún intento de presión ante el Ministerio Público (…)”. Finalmente, tras asegurar que cuenta con un fondo de 4,000 millones de soles, “espera que al final de su mandato se le recuerde como un presidente respetuoso de la separación de poderes y que cumplió sus compromisos”. Haría bien Humala en poner en su sitio cada cosa que se dice del gobierno y de los que forman parte de este, como el caso Chehade. Aunque sin ánimo de defender al aludido nos queda la suspicacia de la relación entre el general Arteta y Gustavo Gorriti, nada menos que el director de IDL reporteros, la web que denunció el caso. Vamos por partes y cucharadas. El 27 de junio de 2008, se desarrollo el primer seminario taller sobre seguridad ciudadanía en Junín organizado por el Municipio de San Ramón y el IDL donde fuera Gorriti participó nada menos que el general Arteta. ¿Coincidencia? ¿Habrá que creer a Chehade cuando dijo que su acusación era una venganza de dicho general por ser dado de baja? ¿O es cierto que Arteta era el hombre adecuado para el desalojo, toda vez que comandó un operativo en un paro armado en Barranca el 2008 donde murió un campesino? De todas formas, todavía es prematuro satanizar a Humala. Ojalá que las cosas cambien, y no me refiero al gobierno, sino a cierta prensa que se dice seria, pero que en la cual solo vemos amarillismo de la peor calaña. que se comporta igual que odiosos Trolls de redes sociales, cuando se trata de atacar al gobierno de Ollanta Humala. |